Una nueva entrega de una serie de artículos relacionados con el tema negociación y conflicto, exclusivos para Imagencorp Talento en línea.

Por. Alex Fergusson. 

Una adecuada definición de la visión transformadora de conflictos ha sido suministrada por John Paul Lederach (2003)[1].

Transformar conflictos es el proceso de:

…“visualizar y responder al flujo y reflujo del conflicto como oportunidades de vida, para crear procesos de cambio constructivos, que reduzcan la violencia, incrementan la justicia en la interacción directa y en las estructuras sociales, y respondan a los problemas reales en las relaciones humanas”.

Aunque la definición es relativamente breve, sus diversos componentes contienen un cierto grado de complejidad. Para entender mejor la transformación de conflictos es necesaria una explicación de cada uno de ellos. En conjunto, estos componentes intentan capturar las actitudes y orientaciones que conjugamos para una transformación de conflictos creativa, el punto de partida del abordaje y los diferentes procesos de cambio que implica este tipo de abordaje.

Visualizar y responder: un abordaje transformativo comienza con dos fundamentos pro-activos: 1) una orientación positiva respecto del conflicto, y 2) un deseo de comprometerse en el conflicto en un esfuerzo que produce un cambio constructivo o crecimiento. Dado que el conflicto siempre produce largos ciclos de daño y destrucción, la clave para la transformación es la capacidad de mirar al conflicto como poseedor de un potencial para el cambio constructivo. La respuesta, por el otro lado sugiere una inclinación a comprometerse directamente y a tener una mayor comprensión que proviene de las experiencias de la vida. Ambas, “visualizar” y “responder” representan los caminos con los que nos orientamos ante la presencia de conflictos en nuestras vidas, relaciones, y comunidades.

Flujo y reflujo: El conflicto es una parte natural de las relaciones. A veces las relaciones son predecibles y calmas, pero hay momentos en los que ciertos eventos y circunstancias generan tensión e inestabilidad. Una mirada

[1]Lederach, J. P. “The Little Book of Conflict Transformation”. Good Books Eds.California, USA. 2003

transformativa, más que mirar estos episodios conflictivos aislados, busca entender cómo estos episodios se insertan en un patrón más amplio de las relaciones humanas. El cambio es entendido  tanto a nivel de los temas más inmediatos como a nivel de los patrones más generales de interacción.

Una oportunidad de vida: Por un lado esta frase parece sugerir que la vida nos da conflictos, y que el conflicto es una parte natural de la experiencia humana y de las relaciones. Una mirada transformativa, más que ver una amenaza en cada conflicto, ve una oportunidad invalorable para crecer y aumentar la comprensión que tenemos de nosotros mismos y de los demás. El conflicto nos ayuda a detenernos, evaluar y darnos cuenta. Sin él, la vida sería una plana y monótona topografía repetitiva y nuestras relaciones serían tristemente superficiales. Esta frase también sugiere que el conflicto crea vida y mantiene todo en movimiento. Puede ser entendido como un motor para el cambio que mantiene a las relaciones humanas y a las estructuras sociales atentas a las necesidades humanas, de una manera dinámica.

Procesos de cambio constructivo: esta noción enfatiza la capacidad del abordaje transformativo para construir nuevas cosas. La transformación de conflictos comienza con un objetivo central: crear cambios constructivos a partir de la energía generada por el conflicto. Es posible producir cambios constructivos enfocando esta energía en las relaciones y estructuras sociales subyacentes. La clave está en mover el conflicto desde los procesos destructivos hacia otros constructivos. La primera tarea de la transformación de conflictos no está en hallar soluciones rápidas para los problemas más urgentes, sino generar plataformas creativas que puedan al mismo tiempo detectar los temas más visibles y cambiar las estructuras sociales y los patrones de relación subyacentes.

Reducir la violencia y aumentar la justicia: la transformación de conflictos debe ser capaz de responder a los desafíos, necesidades y realidades que existen en la vida real. ¿Cómo atender un conflicto de modo que sea posible reducir la violencia y aumentar la justicia en las relaciones humanas? Para reducir la violencia debemos atender tanto los temas y la sustancia de cualquier disputa como también los patrones y causas subyacentes. Para incrementar la justicia debemos asegurarnos que la gente tenga acceso a los procedimientos políticos y una voz en las decisiones que afectan sus vidas.

La transformación de conflictos visualiza la paz como algo centrado y enraizado en la calidad de las relaciones. Esto implica tanto las relaciones directas entre las personas como los modos en los que estructuramos nuestras relaciones sociales, políticas, económicas y culturales. En este sentido, la paz es “proceso-estructura”, un fenómeno que al mismo tiempo es dinámico, adaptativo y cambiante. En esencia, más que ver a la paz como un estado final y estático, la transformación de conflictos considera la paz como un continuo de evolución y desarrollo de calidad en las relaciones. La paz se ve definida por los esfuerzos conscientes para responder al aumento natural de los conflictos a través de aproximaciones no violentas que atiendan la problemática y aumenten la comprensión, la igualdad y el respeto en las relaciones.

Interacción directa y estructuras sociales: Los temas de la violencia y la justicia tratados arriba, sugieren que necesitamos desarrollar capacidades para comprometernos en procesos de cambio en los niveles interpersonal, inter grupal y de estructura social. Un conjunto de capacidades apunta hacia la interacción directa, cara a cara, entre personas y grupos. El otro conjunto de capacidades resalta la necesidad de mirar, buscar y crear cambios en nuestras maneras de organizar las estructuras sociales, desde las familias y las complejas burocracias hasta las estructuras a nivel global. Esto demanda una capacidad para comprender y mantener el diálogo como medio fundamental para el cambio constructivo.

De hecho, muchos de los mecanismos basados en habilidades para reducir la violencia refieren a capacidades comunicacionales para el intercambio de ideas, el logro de definiciones comunes y de un camino hacia las soluciones. Pero el diálogo también juega un papel crucial en el mantenimiento o cambio de las estructuras sociales. A través del diálogo, estas estructuras pueden modificarse para ser más sensibles y justas.

Relaciones humanas: Las relaciones constituyen el corazón de la transformación de conflictos.

Más que concentrarse exclusivamente en los contenidos o substancia de una disputa, el abordaje transformativo sugiere que la clave para comprender el conflicto y desarrollar procesos creativos de cambio reside en mirar los aspectos menos visibles de las relaciones. Los temas sobre los que la gente pelea son importantes y requieren de respuestas creativas, pero las relaciones representan un tejido de conexiones que conforman el contexto más amplio del conflicto. Es a partir de este contexto relacional que los temas surgen y pueden volverse volátiles o bien, ser rápidamente resueltos.

 

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Alex Fergusson

Profesor-Investigador en Ecología Humana. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias. Instituto de Zoología y Ecología Tropical (IZET). Coordinador del Diplomado en Negociación y Resolución de Conflictos- UCV.
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