En chispas informativas te presentamos, esta vez, una serie conceptos que te abrirán posibilidades y son parte las distinciones ontológicas del coaching.

Vulnerabilidad

El habla está llena de frases que indican  que podemos ser muy vulnerables, o al menos sugieren algún grado de vulnerabilidad: Lo grande para él. Lo chiquito para ti. Están esperando tu talón de Aquiles. Hay mucho tiburón. No se puede bajar la guardia. Son oraciones cotidianas y comunes.

La vulnerabilidad podría significar alguna susceptibilidad, ser herido física o mentalmente, y también se puede asociar con debilidad.

No obstante, esta palabra nos puede dar la oportunidad de conectarnos con nuestras fortalezas, ya que nos abre un camino hacia lo posible.

Quienes creen que la vulnerabilidad puede asociarse a la fortaleza admiten que no saben sobre algo y piden ayuda al otro permitiéndoles abrir el camino hacia nuevos logros y metas exitosas porque confían en el auxilio.

Los que piensan que la vulnerabilidad es fortaleza están más abiertos al aprendizaje, se ubican en el “no sé”, para dar paso al conocimiento, a través de las peticiones que les proporcionarán nuevas alternativas de mejora en todos sus dominios.

Por otra parte, no necesitan esconder sus errores, muy por el contrario, admiten sus equivocaciones y están dispuestos a nuevos aprendizajes.

Considerar la vulnerabilidad como una fortaleza, es tener la capacidad de ver cómo podemos diseñar nuestras conversaciones o actuar de manera diferente para procurar el bienestar.

Al trasladar esta distinción ontológica al mundo de las empresas podemos decir que, mientras un líder sea vulnerable, estará más abierto al diálogo, a la conversación, a pedir ayuda cuando lo necesita, y a la colaboración desarrollando más habilidades para dirigir a un grupo.

Ser vulnerable no es sinónimo de debilidad es sinónimo de humanidad y todo lo que ello conlleva.

Abundancia

Alguna vez te has planteado ¿Qué significa tener abundancia? Cuando se habla de ello inmediatamente se piensa en las riquezas monetarias, pero también en las espirituales y emocionales.

¿Cuántas personas anhelan tenerlo todo y cuando ven lo poseído, hay frustración, dolor y soledad? Se debe a que éstas no han sabido administrar bien su abundancia, la que produce felicidad y estabilidad.

Para que ésta sea plena, debemos reunir dos condiciones: La seguridad económica con el objetivo de cubrir nuestras necesidades básicas, y el equilibrio emocional.

Ser abundante es creer en la vida , ver las oportunidades y transitar con confianza frente a los retos.

Es sentirse a plenitud, a gusto con lo que tenemos y hacemos. Vivir en de esa manera es disfrutar todos los días del amanecer, el atardecer y los sucesos continuos.

Desafortunadamente, muchos de nosotros sentimos que vivimos en la escasez. No es importante cuantas riquezas hemos acumulado sino disfrutar de lo que se posee sin la preocupación constante de la pérdida, esto es vivir con sentido de abundancia.

Exigencia y excelencia.

¿Qué diferencia hay entre la exigencia y la excelencia? Acaso podemos combinar esas dos distinciones en nuestras vidas o más bien es favorable separarlas?

En un empleo cuál es lo importante, ser exigente o sentirse excelente.

Lo primero a veces produce frustración porque nos exigimos tanto y al no ver los resultados inmediatos sentimos el fracaso. Lo segundo, te permite nuevos aprendizajes.

Si somos tan exigentes jamás estaremos satisfechos , porque al final de la meta nos pondremos otras metas, es como el avaro que acumula dinero y demanda más plata, pero no aprende sobre la utilidad de la moneda.

Las personas comprometidas con la exigencia no saben separar lo que son de lo que hacen, así que cuando las cosas salen mal, lo viven como un fracaso porque se exigen demasiado y cuando los demás le hacen una crítica sienten amenazada su integridad personal o profesional y además les cuesta admitir sugerencias.

La excelencia por el contrario, mira más al ser que al hacer y se centra en el proceso, en lo que vamos construyendo en el camino, donde hay aprendizaje, creatividad, disfrute, celebración y potenciación de las habilidades.

La exigencia nos puede conducir al camino del individualismo, la soledad, la frustración y la no aceptación del devenir.

La excelencia en cambio, nos guía hacia nuevos aprendizajes, la cooperación, el compromiso, el cumplimiento de los deseos y el bienestar.

Significado de Coaching: Conversación asistida donde el coachado plantea un quiebre bien sea positivo o negativo para avanzar hacia el bienestar. En el coaching se trabaja con las distinciones ontológicas (recursos inherentes al ser humano para generar cambios).

The following two tabs change content below.
La revista digital Imagencorp: Talento en línea ocupa un espacio dentro de la comunicación cibernética para brindar conocimientos que nutren las competencias de los individuos en sus dominios particulares o laborales. Abordamos diversos temas sobre aprendizaje y emprendimiento. Aportamos ideas y soluciones al devenir. Por otra parte, ofrecemos al lector recursos audiovisuales didácticos sobre temas que amplíen su formación a través de la nota visual.
Share This